Una investigación demuestra que el hombre es bueno por naturaleza

Michael Tomasello y Felix Waneken constatan la tendencia de los niños pequeños por ayudar al prójimo.

En 2009, Michael Tomasello publicó un libro titulado “Why we cooperate” en el que exponía los resultados de la investigación conjunta que había llevado a cabo con Felix Warneken en el Instituto Max Planck de Leipzig (Alemania). Con este estudio pretendieron demostrar los comportamientos de bondad, ayuda y cooperación que los niños a partir de un año de vida mostraban en los primeros compases de la existencia sin necesidad de una educación parte del hombre y la mujer adultos.
“Esos niños son tan pequeños que todavía utilizan pañales y son incapaces de comunicarse mediante el lenguaje hablado, pero aun así presentan ya comportamientos de ayuda mutua”, aseguró Warneken en la BBC. Ambos investigadores constataron el interés de los pequeños por ofrecer su ayuda desinteresada a los investigadores, siempre y cuando reconocieran una acción que realmente necesitara de su disposición; es decir, una acción obligada o pretendida por parte de los estudiosos no desembocaría en una respuesta de los niños. Por el contrario, una acción accidental o desinhibida lograría captar la atención de los pequeños y reafirmar la teoría de los investigadores. “Este resultado sorprendente ha aportado una confirmación añadida a la hipótesis que teníamos, según la cual los pequeños son estimulados en gran medida por estímulos internos más que por motivaciones externas”, señalaron Tomasello y Warneken.

 Aspectos relevantes constatados durante la investigación.

Estas son algunas de las características que otros investigadores que se sumaron a la propuesta constataron con exhaustivos análisis y estudios acerca del tema sociológico en cuestión:
Amabilidad: Los niños manifiestan un comportamiento más bondadoso con personas que son amables en lugar de con otros que se comportan con los demás de manera hostil.
Mejor dar que recibir: Algunos estudios constataron que los niños pequeños suelen ser mucho más felices cuando reparten una gominola con un individuo/sujeto semejante que cuando la disfrutan ellos mismos.
Tendencia a la cooperación por naturaleza: Los seres humanos tendemos a ser amables por naturaleza y a cooperar con el prójimo de manera altruista porque está en la esencia génetica de nuestra raza animal.
Ordenación del comportamiento: Si tenemos en cuenta que el ser humano y su comportamiento con el contexto sociocultural que le rodea se basa, en gran medida, en la evolución que su existencia vaya tomando, los seres humanos conforman leyes morales y éticas para mantener la esencia bondadosa de la raza. De esta manera se protege a unas personas de otras.

La educación se eleva como el elemento de ordenación más determinante para la investigación.

A pesar de ello, está claro que una buena educación es la base para que un individuo tenga la independencia suficiente para adaptarse a su hábitat natural, que no es otro que la sociedad. Contribuir al desarrollo de la especie y alcanzar la realización personal sin interferir de manera negativa en los aspectos sociales de los seres humanos es el propósito principal de las prácticas educativas en la infancia de los niños.
La hipótesis de este estudio confirma la predisposición de los seres humanos hacia la cooperación y la tendencia inherente a nuestra especie hacia la empatía y la ayuda al prójimo. De esta manera, asociar la educación al mantenimiento de esta habilidad intrínseca de los hombres y las mujeres que pueblan el mundo es algo obvio. Cuanto más fuerte sea nuestro vínculo con la ética, la moral y las enseñanzas de nuestra sociedad, más fuerte será la predisposición de los individuos para mantener nuestra bondad por naturaleza. Como dijo Platón: “Buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro”. No hace falta buscarlo, sólo mantenerlo.

Platón

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contacto:

Secretaría de Máster:
Teléfonos:
976 76 17 14
E-Mail:
mindfulness@unizar.es